Durante el siglo XIX en Europa, las galerías de arte tardaron considerablemente en dar la debida acogida a la fotografía como representación o manifestación artística.
Tuvo que producirse dentro del campo teórico una delimitación, producto de una larga polémica entre pintores, fotógrafos y por supuesto, aquellos que reunían en sí mismos las dos profesiones, gracias la cual se establecieron bases de respeto mutuo y colaboración entre ambas partes.
El conocimiento de la invención de la fotografía ofrecido .por la Academia de Ciencias y la de Bellas Artes de Francia el 19 de agosto de 1939, generó gran entusiasmo pero también produjo entre los pintores un acentuado temor a la competencia, lo cual hizo que el artista Paul Delaroche, entre otros, declarara: “Desde hoy, la pintura ha muerto”.1
Continue Reading