La primera exposición de fotografía en Venezuela

Durante el siglo XIX en Europa, las galerías de arte tardaron considerablemente en dar la debida  acogida a la fotografía como representación o manifestación artística.  

Tuvo que producirse dentro del campo teórico una delimitación, producto de una larga polémica  entre pintores, fotógrafos y por supuesto, aquellos  que reunían en sí mismos las dos profesiones,  gracias la cual se establecieron bases de respeto  mutuo y colaboración entre ambas partes. 

El conocimiento de la invención de la fotografía ofrecido .por la Academia de Ciencias y la de Bellas Artes de Francia el 19 de agosto de 1939,  generó gran entusiasmo pero también produjo  entre los pintores un acentuado temor a la  competencia, lo cual hizo que el artista Paul Delaroche, entre otros, declarara: “Desde hoy, la pintura ha muerto”.1 

Este mismo autor refiere que, en 1855, el pintor,  litógrafo y fotógrafo alemán Franz Hanfstaengl presentó en la Exposición Universal de París dos copias de una misma fotografía, antes y después  de retocarla, hecho que dio pie a una interminable  discusión acerca de la validez de estas modificaciones  en los materiales gráficos. Cuatro años más tarde la fotografía es admitida por primera vez en una  galería, al exhibirse en el Salón de París “aunque  con entrada particular, distinta a la de los cuadros  y la de los grabados”. 

En Venezuela, según el profesor José Antonio Calcaño, en su libro La ciudad y su música, la primera  exposición que se realizó en Caracas, se llevó a cabo  el 28 de julio de 1872 en el Café del Ávila. De acuerdo a los comentarios del autor, se puede deducir que fue un éxito. En los cuatro días que permaneció abierta al público, fue visitada por 12.000 personas.  

La exposición estaba compuesta por esculturas de Manuel González y Dolores Ugarte; pinturas donde  destaca el nombre de Carmelo Fernández y,  asombrosamente, fotografías de José Antonio Salas y Próspero Rey. También colaboraron con sus lienzos  los fotógrafos-pintores Martín Tovar y Tovar y los hermanos Martínez (Gerónimo y Celestino). 

Para este momento, la fotografía tenía 32 años en el país y tal vez porque ya había ocurrido en  Francia y otras naciones, se le admitió de una vez como arte, en una exhibición pública. 

Para este momento, la fotografía tenía 32 años en el país y tal vez porque ya había ocurrido en  Francia y otras naciones, se le admitió de una vez como arte, en una exhibición pública. 

Otro hecho de gran trascendencia para la Historia  de la Fotografía venezolana al igual que para la de las  Artes Plásticas lo representa la proposición surgida  en esta exposición del doctor Martín J. Sanabria,  ministro del general Antonio Guzmán Blanco, de crear  un Instituto de Bellas Artes, compuesto de tres  academias: la de música, la de escultura y la de  dibujo y pintura, planteamiento éste que se hizo  realidad el 3 de abril de 1877, bajo el gobierno del  general Francisco Linares Alcántara.

Tanto Salas, como los hermanos Martínez,  Próspero Rey y Tovar y Tovar, fueron en los  momentos de su fundación, miembros de la  Academia de Dibujo y Pintura permaneciendo, por  cierto, en sus cargos a pesar del oficio emitido por  el director del instituto, don Ramón de la Plaza,  para el ministro de Fomento, refiriéndose a ellos  como “…aficionados al arte que llevados de sus  naturales disposiciones, sin dirección acertada y  estudios adecuados, no han podido dar a sus  trabajos ningún carácter de maestría…”. 

De la Plaza planteaba como solución  “…proporcionar al instituto maestros hábiles que en  Europa puedan encontrarse ventajosamente…”. Sin  embargo, es de señalar que estos artistas tuvieron  la ocasión, en numerosas oportunidades, de  demostrar su talento y habilidades con los pinceles  y, además, con la cámara. 

Llama la atención que en Venezuela, ya durante el  pasado siglo XIX, no sólo podemos hablar de  relaciones entre las dos manifestaciones  artísticas, sino que hasta podríamos referirnos a  una hermandad casi simbiótica ya que se expresan  o perciben como parte de una misma actividad  profesional, a tal punto que ambas ingresan de  manera simultánea a los salones de exhibición.

Este artículo fue publicado originalmente en el diario EL NACIONAL, 23/12/1979, pág. A-5. Caracas, Venezuela.

1Jean A. Keim. Historia de la fotografía, Oikos-Tau Barcelona, 1971, pág. 40.

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